CAPITULO I: EL PROYECTO.
La idea de ir a la Patagonia rondaba por mi cabeza hace ya mucos años. Me atraían especialmente el Cerro Tore y el Fizt Roy, reservados exclusivamente a escaladores audaces y bien preparados.
Tambien me atraía el hielo continental patagónico.
Después de la ascensión al Nanga Parbat, Jose Luis García Gallego,”El Murciano”, célebre por sus ascensiones en grandes paredes, al que conocía por haber escalado con él en varias ocasiones, me invitó a participar en una expedición que pretendía abrir una nueva vía en las Torres del Paine. Mis circunstancias familiares, con dos hijos pequeños, me obligaron a renunciar en esa ocasión.
A principios de este año Juan Carlos Gómez, el que fuera Jefe de la Expedición que coronó el Everest en 1991, me propuso ir a la Patagonia con el propósito de intentar la ascensión al Volcán Lautaro, situado en el hielo patagónico sur. Yo no había oido hablar de esta montaña, pero pronto comenzó a cautivarme, no por su altitud, ni por su dificultad, pero si por su aislamiento. Convenía que fuéramos más de dos, así es que se lo propusimos a Juanjo Haya, participante en varias de las expediciones al Himalaya, protagonizadas por el Grupo del Politécnico. También vendría su mujer, Ana, con un historial en Alpes suficiente para afrontar con garantías la actividad que pretendíamos.

“El equipo expedicionario en el eropuerto de Manises, antes de partir”
CAPITULO II: LA MARCHA DE APROXIMACIÓN.
Según el GPS la patagonia dista de valencia 12000 kilómetros en línea recta. Tres vuelos y un viaje de 200 km en autobús por una carretera de ripios, como llaman allí a las piedras, nos llevaron a la población de El Chaltén, Argentina, punto de partida para las expediciones en la zona del Cerro Torre y del fitz Roy, y en nuestro caso para entrar en el hielo continental.
Tras realizar varias compras, alquilar los trineos y dar parte en la Policía, ya que pasábamos a territorio Chileno, el día 11 de noviembre iniciamos la marcha de aproximación hacia la montaña con 40 kg cada uno. Disponíamos de 15 días para el total de la expedición, por lo que contratamos cuatro porteadores locales que nos subieron 20 kg cada uno hasta el hielo, ahorrándonos dos días, que luego podíamos necesitar.

“El Cerro Torre a la izquierda y el Cerro Fitz Roy, la montaña humeante, vistos desde El Chaltén”
La marcha de aproximación discurría al principio por un bosque de Lengas.
Los dos primeros dias hizo mal tiempo, nevando intermitentemente, lo que no impidió que alcanzáramos el paso Marconi, que da entrada al hielo.

“El Cerro Fitz Roy, la montaña humeante, visto desde nuestro campo I”

Una vez en el hielo repartimos la carga entre el trineo y nuestra espalda e iniciamos la marcha con un tiempo incierto.
El segundo día en vez de montar tienda decidimos ir al Refugio “Gorra Blanca”, desviándonos de la trayectoria, lo que suponía hacer 8 kilómetros de más, pero compensaba, sobre todo si le daba por soplar al viento.
Desde el refugio Gorra Blanca vimos la cumbre del Volcán Lautaro iluminado por los primeros rayos del sol

“El Paso Marconi visto desde el Refugio Gorra Blanca. Al fondo el Torre y el Fitz Roy”
El tercer y cuarto día fueron expléndidos, permitiéndonos avanzar por el hielo arrastrando nuestros trineos a buen ritmo y llegar a la base del Lautaro, donde montamos un campamento base protegido de los aludes y en teoría también del viento.
El 13 de noviembre salió soleado y calmado, lo que nos animó a internarnos en el hielo continental, rumbo al Lautaro.

El Lautaro parece estar cerca, pero aún nos quedaba día y medio para llegar a su base.

“El emplazamiento del campo II, bien protegido del viento, con el volcán Lautaro al fondo”

“El campo III en la base del Lautaro”

“El volcán Lautaro visto desde el campo III”
CAPÍTULO III. LA ASCENSIÓN AL VOLCÁN LAUTARO.
El día 14 de noviembre, después de montar el campamento, tuvimos tiempo de alimentarnos e hidratarnos bien, incluso de descansar. Desconocíamos la previsión del tiempo, pero decidimos poner el despertador a las tres y media de la madrugada para, en el supuesto de que amaneciera bueno, intentar el Lautaro sin más dilación.
Yo estaba inquieto y no pude resistir echar una ojeada a eso de las dos, comprobando que estaba despejado y el viento en calma. Ni que decir tiene que ya no pude pegar ojo dándole vueltas a la cabeza.
Después de meterle algo al cuerpo a duras penas, ya que a esas horas no apetece nada, a las 5 de la mañana salimos para arriba con la firme decisión de alcanzar la cumbre. Aunque no había dificultades técnicas en la ruta, decidimos encordarnos par evitar la caida en las traicioners grietas que sabíamos existían en las laderas de esta montaña.
El campo base estaba situado a 1700 metros sobre el nivel del mar. Respecto a la altitud del Lautaro teníamos datos contradictorios. La altitud digamos oficial lo situaba en 3380 metros, pero según los datos de una expedición que lo había escalado hacía poco, la altitud era de 3623 metros. En este supuesto nos quedaban más de 1900 metros de desnivel hasta la cumbre.
No había dicho que en la elección del material para movernos sobre la nieve hubo diversidad de opiniones. Juanjo y yo apostamos por las raquetas, mientras que Juan Carlos y Ana se decantaron por los esquís de travesía. Así, a la hora de encordarnos nos emparejamos los de las raquetas por un lado y los de los esquís por el otro. Esto era lo más conveniente ya que con los esquís se van haciendo zetas, mientras que los de las raquetas subíamos bien por la línea de máxima pendiente.

“Amaneciendo el día de cumbre”
Cuando salió el sol el hielo patagónico se asemejaba mucho un mar de nubes
La calma inicial duró poco. Pronto comenzó a soplar el viento, lanzando la ventisca contra nosotros. No le dimos mayor importancia porque, aunque era molesto, no impedía que fueramos ganando altura.
El viento soplaba del oeste, como es habitual en la Patagónia, y nosotros subíamos por la ladera este, de manera que la montaña nos estaba protegiendo en alguna medida de la fuerza del viento. Esto lo pudimos comprobar cuando en nuestra ascensión llegó un momento en que teníamos a la vista la vertiente chilena. Entonces el viento se transformó en huracán. A pesar de todo decidimos continuar contra viento y marea, ascendiendo por una media ladera que no resultaba peligrosa aún en el supuesto probable de que el viento nos derribara. La ventisca era tal que en algunos momentos el compañero situado 10 metros más adelante desaparecía de la vista. Tampoco era posible seguir su huella porque la nieve arrastrada por el viento la tapaba de inmediato, pero la cuerda nos daba mucha tranquilidad. Lo que sí notábamos hacía rato era un fuerte olor a azufre proveniente de las entrañas del volcán. En estas estábamos cuando nos dimos cuenta de que habíamos alcanzado un punto alto. Era la antecima.
En las imágenes que siguen podemos apreciar diferentes aspectos de la ascensión.

Relativamente cerca, o al menos eso nos parecía a nostros, divisamos entre ráfaga y ráfaga, la que sin duda era la cima principal. Después de la antecima había que bajar un poco y seguir una cresta hasta la cumbre. En un colladito que había antes de la antecima una ráfaga de viento me tiró al suelo como si fuera un muñeco . Juanjo se dio cuenta por el tirón de la cuerda. Entonces la prudencia y la cordura se impusieron a las ganas que teníamos de alcanzar nuestro objetivo. La decisión fue unánime. Eran las 14,30 y aún nos quedaba un largo descenso.
Cuando llegamos a la antecima el altímetro marcaba 3620 metros (la altura real debía ser algo inferior porque la presión estaba bajando). La cumbre principal no se veía mucho más alta, lo que nos hace pensar que la altitud correcta debe ser los 3623 metros, no los 3380.
En la subida los de las raquetas habíamos ido mejor, pero en el descenso Ana y Juan Carlos se vengaron. Cierto es que tuvieron que bajar un tramo con los esquís al hombro por miedo a las grietas, pero al final nos sacaron más de media hora.
En la siguiente foto puede verse el itinerario seguido en la ascensión hasta la antecima. La cumbre está a la derecha relativamente cerca.
CAPITULO IV. EL TEMPORAL.
Cuando llegamos al campamento base después de la ascensión eran las 7 de la tarde y reinaba la calma. Decidimos que descansaríamos un día y que al día siguiente lo volveríamos a intentar. Nada nos hacía presagiar lo que se nos venía encima.
El día 16 de noviembre amaneció nevando con algunas ráfagas de viento que de momento no nos inquietaban. Así estuvo todo el día, obligándonos a retirar periodicamente la nieve que se acumulaba junto a las tiendas. Por la noche el viento arreció y nevó copiosamente, observando inquietos como se acumulaba la nieve a los costados de la tienda. Aún así pasamos una noche aceptable.
El día 17 la fuerza del viento aumentó hasta el punto que nos obligó a permanecer con nuestras espaldas pegadas a la lona de la tienda para evitar que las varillas se rompieran. A eso del medio dia, Juan Carlos y yo oimos un chasquido muy fuerte y observamos una raja en el sobretecho. Una piedra había sido arrancada de la montaña por el viento y había sido lanzada contra la tienda. La situación empeoraba por momentos. Sabíamos que sin tienda no teníamos niguna posibilidad de sobrevivir, así es que decidimos cavar una cueva en el hielo por lo que pudiera suceder.
Cuando llegó la noche el viento seguía soplando con fuerza, planteándose la disyuntiva de ir Juan Carlos y yo a la cueva o dormir los cuatro en la tienda de Juanjo y Ana, que es lo que hicimos. Pasamos una noche muy incómoda por falta de espacio, pero esto era mejor que la humedad de la cueva.
El día 18 amaneció bastante calmado, planteándonos salir por piernas de aquel infierno. Necesitábamos al menos dos días para atravesar el Hielo. La intuición nos dijo que debíamos esperar, que era una imprudencia salir sin un tiempo más estable, y menos mal porque lo que nos quedaba de temporal aún iba a ser peor que lo que habíamos soportado.
Lo que sí pudimos hacer fue desmotar la tienda para repararla, aprovechando para reforzar el muro de protección contra el viento.
Pronto comenzó de nuevo a soplar Eolo, obligándonos a mantenernos vigilantes y a salir por turnos a retirar la nieve que se acumulaba arrastrada por la ventisca. Lo peor era salir a hacer nuestras necesidades, os lo podeís imaginar.
La siguiente noche, aunque siguió soplando, pudimos descansar.
El día 19, el cuarto del temporal, amaneció soplando fuerte, si bien en algunos momentos se abría algún claro en el cielo, haciéndonos albergar esperanzas de que el tiempo estaba cambiando. Lo que nos preocupaba era que la presión se mantenía muy baja. Al medio día el viento cambió de dirección soplando directamente del norte, (equivalente al sur aquí). La temperatura subió y comenzó a caer aguanieve mojándolo todo, lo que nos faltaba.
Por la tarde el viento dio un giro de 90º, soplando del suroeste. Observamos que ahora venía de arriba de la montaña, que supuestamente era una barrera natural. No soplaba de forma constante sino que lo hacía a ráfagas
de unos 15 segundos de duración, separadas por calmas de un minuto aproximadamente. Oíamos un rugido creciente y unos instantes después recibíamos un chaparrón de nieve con tal fuerza que parecía que nos iba a aplastar contra el suelo.
Cada ráfaga era más intensa que la anterior, pero también eran algo más espaciadas. Esa noche no probamos bocado, bastante teníamos con soportar los envites del viento. Tampoco nos atrevimos a acostarnos. A eso de la una de la madrugada el temporal se fue debilitando paulatinamente hasta calmarse totalmente. Derrotados, nos metimos en el saco y dormimos profundamente.
CAPITULO V: LA SALIDA DEL HIELO.
El día 20 de noviembre amaneció despejado, el viento en calma y la presión había subido el equivalente a 200 metros. Por fin la borrasca se había marchado. Lo teníamos claro, debíamos salir de allí pitando. Calculamos los días que nos quedaban y aunque era apurar un poco decidimos salir por el Paso del Viento, que era más largo que por el Paso Marconi, pero a cambio era mucho más interesante.
En dos días atravasamos el hielo con un tiempo soleado Y y con viento suave. Cuando se acabó la nieve el peso
había que llevarlo a la espalda. Eran unos 32 kg y el terreno bastante complicado, por lo que decidimos dividirlo
en dos partes y transportarlo haciendo viajes. la distancia que nos separaba de la población de El Caltén la
recorreríamos tres veces, dos con carga y una hacia atrás de vacío.
El día 22 atravesamos el Paso del Viento con poco viento, menos mal. El 23 debíamos atravesar un caudaloso torrente, que antaño se pasaba por el cauce con riesgo de ser arrastrados por la corriente. Actualmente hay montada un divertida tirolina. El día 24, tras recorrer 15 km, llegamos a nuestro destino. Dormimos cómodamente en el albergue y al día siguiente madrugamos para volver a recoger el bulto que nos quedaba en el último campamento. Hicimos 30 kilómetros con un desnivel acumulado de 1500 m.
Un día más tarde, el 26 de noviembre, iniciamos el largo viaje de retorno a Valencia.
18 diciembre 2007 Escrito por Rafa · Etiquetas: Articulos | 11 comentarios »
En este artículo vamos a tratar los siguientes puntos:
ELECCIÓN DEL CUADRO: MATERIALES
Acero, aluminio, carbono u otros materiales.
Acero
A favor: rigidez,precio asequible,variedad calidades.
En contra: está cayendo en desuso, sufre la corrosión atmosférica; lluvia, humedad …tiene menos capacidad de absorción que otros materiales, mayor peso.
Su capacidad mecánica es bastante limitada pero mezclado con partículas de otros elementos como zinc, magnesio etc. modifican su conducta, haciéndolo resistente a la fatiga, es ligero, rígido…
Las aleaciones van de las miles a ocho miles, en tubería de ciclismo se usan seis miles y siete miles (6063 ó 7075)
Los 6xxx son con magnesio y silicio. Los típicos 6161 ó 6063 Buenas propiedades mecánicas y maleabilidad, más utilizado para cuadros
Los 7xxx están aleados mayoritariamente con cinc, más resistentes pero menos maleables y tolerantes a la corrosión que los 6xxx, más utilizado para platos y manillares.
Normalmente los cuadros vienen identificados con una chapa en la que se indica que tipo de aluminio se usa. Es fácil encontrar junto a la denominación del aluminio, la talla del cuadro.
Aluminio
A favor: capacidad de absorción, poder anticorrosión, ligero, fácilmente manipulable.
En contra: dureza: (que no nos den gato por liebre, los botes de Coca-cola también son de aluminio), menos resistente a los golpes, más difícil de soldar en caso de rotura, más caro que el acero, aunque actualmente muy popularizado.
Carbono o composites
Es un compuesto de dos materiales de naturaleza distinta que unidos ofrecen un material de propiedades optimas para la fabricación de cuadros
Al estar compuesto por fibras, dependiendo de su orientación se puede obtener mucha rigidez en un sentido y flexibilidad y absorción en otro
La construcción de un monocasco evita las soldaduras, trasmitiendo los esfuerzos de los tubos de forma más homogénea.
A favor: gran rigidez, capacidad de absorción, ligereza, acabados sin soldaduras.
En contra: al estar en fase de desarrollo sus precios son todavía caros, difícil reparación en caso de rotura, exposición y tolerancia a altas temperaturas
Otros materiales
TITANIO, MAGNESIO: Muy caros y de uso exclusivo.
GEOMETRIADE LA BICICLETA

En la figura vemos el esquema de un cuadro de bicicleta. La geometría del cuadro viene definida por las distancias que se detallan en el esquema.
A: Tubo vertical
B: Tubo horizontal
C: Tubo dirección
D: Vaina trassera
E: Distancia entre ejes
F: Ángulo tubo vertical
G: Ángulo dirección
La longitud A determina la talla de la bicicleta y se suele expresar en pulgadas. Normalmente en estas bicicletas la longitud A suele ser de 7,5 a 12,5 cm. menor que la B.
Si el cuadro tiene sloping, el tubo B no es horizontal sino que baja inclinado desde el tubo de dirección hasta el vertical. Esta característica hace que el cuadro sea más rígido y ligero al tener el triángulo principal más pequeño, a la vez que nos permite una mayor libertad de movimientos al tener el tubo más abajo.
La distancia E suele oscilar entre 100 y 115 cm., y al igual que ocurre con D, a menor longitud más manejable pero nerviosa se vuelve la bicicleta. Y a mayor longitud más estabilidad pero también más lentitud a la hora de responder a nuestras reacciones.
El ángulo F oscila entre 67,5º y 75,5º. A más ángulo más peso recae sobre la rueda trasera por lo que se gana en tracción en subidas complicadas. Con menos ángulo se gana en estabilidad al repartirse mejor el peso sobre la montura.
H es la distancia entre la línea imaginaria prolongada desde el tubo de dirección, y el centro de la puntera de la horquilla. Oscila entre 3 y 4,5 cm. Menos avance hace que la dirección responda antes a nuestros movimientos y por lo tanto la bicicleta es más manejable y nerviosa. Más avance provoca mayor lentitud de movimientos pero más estabilidad.
ANTROPOMETRIA DEL CICLISTA
Tubo vertical: Para encontrar nuestra medida apropiada multiplicamos la longitud de la entrepierna (distancia “ep”) por 0,50.
Para determinar la altura del sillín multiplicamos “ep” por 0,885 y medimos el resultado desde en centro del eje de pedalier hasta la horizontal del sillín en su punto más alto.
Posición del sillín: 1-4 cm. de puño a potencia apoyando el codo en la punta del sillín.
Plomada desde rodilla de pierna adelantada justo por eje pedalier.
Longitud de potencia: 1-4 cm. de puntas de los dedos a manillar apoyando el codo en la punta del sillín.
Altura del manillar: 3 a 5 cm. Por debajo de la altura del sillín.
Distancia del manillar: Con brazo en angulo recto, apoyando el codo en la punta del sillín y la mano extendida, de 1 – 4 cm de punta de los dedos a manillar.
Manetas de freno: con los brazos semi-extendidos, dejamos caer “muertas” las manos. A partir del punto dónde descansan debemos ajustar las manetas. Esta es la posición más ergonómica para no “cargar nuestras muñecas”.
POSICION DE CONDUCCION
Subidas: Posicion de las piernas en perpendicular al plano del suelo, un poco retrasado y el cuerpo ligeramente inclinado hacia delante.
Brazos semiflexionados, se ejerce fuerza sobre el manillar.
Bajadas: Posición del cuerpo retrasado con respecto a la vertical del sillín. Intentamos bajar el centro de gravedad
Brazos casi estirados para absorber impactos, baches etc.
Escrito por: Apolo Esperanza
11 diciembre 2007 Escrito por Apolo · Etiquetas: Articulos | 2 comentarios »
En este curso se van a tratar los siguientes aspectos:
DEFINICION DE ALTA MOTAÑA
Lionel Terray, célebre alpinista francés, autor entre otros libros del titulado “Los conquistadores de lo inútil”, escribió:
“La alta montaña no es sino un desierto de roca y hielo sin otro valor que el que nosotros queramos otorgarle. Mas en este terreno, siempre virgen por la fuerza creadora del espíritu, cada uno moldea a su antojo la imagen del ideal que persigue”.
Tratemos de definir lo que entendemos por alta montaña:
Lionel Terray dice que es un desierto de roca y hielo. Yo diría que la alta montaña comienza donde se acaban las sendas. Otra característica de la alta montaña es su exposición a los rigores del clima.
MATERIAL BASICO
Mochila
Lo más importante, que sea de nuestra talla.
Capacidad de la mochila: Es conveniente disponer de dos o tres tamaños, utilizando la que convenga a cada salida.
Muy importante, que nos resulte cómoda.
Deberá tener correas para atar las piezas grandes.
No convienen los bolsillos laterales, pero deberá tener un buen
tape para los complementos.
Calzado
El calzado específico para la alta montaña son las botas de montaña.
Las características que deben reunir las botas de montaña son: rigidez, impermeabilidad, suela adecuada, comodidad, abrigo, transpiración, específicas para roca o hielo.
Ropa de abrigo
Calcetines
Ropa interior térmica
Pantalón
Jersey
Chaleco
Chaqueta exterior
Pantalón de ventisca
Gorro
Guantes
Manoplas
Polainas
Chaqueta de plumas
Complementos
Protección solar de la piel: cremas
Protección solar de los ojos: gafas oscuras
Protección de los ojos contra el viento: gafas de ventisca
Protección de los labios
Botiquín
Navaja de varios usos
Cantimplora
Linterna frontal
Gorro para el sol
ALIMENTACION
Nuestro organismo necesita nutrirse diariamente para:
Los componentes básicos de los alimentos son: hidratos de carbono, lípidos o grasas, proteínas, sales minerales y vitaminas.
Una alimentación equilibrada deberá contener aproximadamente:
El consumo energético diario depende de la actividad.
Actividad ligera: 2500-2700 Kcal
Actividad media: 3000-3400 Kcal
Actividad fuerte: 3600-4000 Kcal
A continuación te presentamos la energía proporcionada por los alimentos más corrientes:
LACTEOS:
Leche en polvo…………………………6 kcal/g
Queso curado……………………………4 kcal/g
ALIMENTOS PROTEICOS:
Carne…………………………………………2 kcal/g
Sardinas…………………………………….2 kcal/g
Embutido………………………………….4 kcal/g
VEGETALES:
Frutas deshidratadas……………………3 kcal/g
Frutos secos…………………………………6,5 kcal/g
Cereales desayuno (muesli)………….4 kcal/g
Pasta……………………………………………3,5 kcal/g
Pan tostado…………………………………3.5 kcal/g
Azúcar………………………………………..4,7 kcal/g
Chocolate……………………………………4 kcal/g
COMPLEMENTOS
Los alimentos que se han mencionado anteriormente contienen las vitaminas y sales minerales que necesita nuestro organismo para su normal funcionamiento. No obstante, cuando realizamos ejercicio intenso experimentamos un mayor gasto de sales minerales, a la vez que la menor ingesta de vegetales frescos, lo que reduce la aportación de algunas vitaminas esenciales. A continuación se relacionan algunos complementos que conviene llevar:
Complejos vitamínicos.
Sales para añadir al agua
Café
Te, etcétera.
COMPOSICION DE LOS ALIMENTOS PARA UNA JORNADA DE ALTA MONTAÑA.
La elección de los alimentos que consumiremos cuando practiquemos la alta montaña debe ser algo personal, pero debemos tener en cuenta lo siguiente:
1º Cuando se realiza un esfuerzo intenso, aunque parezca una contradicción, se pierde el apetito.
2º La experiencia nos dice que cuando la dieta está equilibrada es mejor aceptada por nuestro organismo.
Conclusión:
Los alimentos que llevemos en la mochila deben ser apetitosos y estar equilibrados en la proporción que se indicó anteriormente.
Una ración diaria de comida podría estar compuesta de los siguientes alimentos:
leche en polvo……………………30g……………….180kcal
cereales desayuno…………….100g……………….350kcal
pan tostado………………………100g……………….350kcal
pasta……………………………….200g……………….700kcal
sopa instantánea…………………20g…………………90kcal
embutido………………………….100g……………….400kcal
queso curado…………………….100g……………….400kcal
frutos/as secos…………………..200g……………..1000kcal
chocolate o turrón………………100g………………400kcal
azúcar………………………………..50g……………….250kcal
te, café o infusiones …………….10g………………….0kcal
TOTAL………………………….1010g…………….4120kcal
ORIENTACION EN LA ALTA MONTAÑA
Planos topográficos:
Un plano topográfico es una representación a escala de una porción del terreno.
La escala es el cociente entre la distancia entre dos puntos medidos en el plano y en el terreno. Así, 2 cm en un plano a escala 1:50000 equivalen a 2×50000=100000 cm en el terreno=1000m=1km.
La altimetría en los planos topográficos se representa con las curvas de nivel que son el resultado de cortar el terreno con planos horizontales a diferentes alturas. Equidistancia es la separación en metros de dichos planos.
Coordenadas de un punto son un par de valores que lo hacen único en la superficie de la tierra.
Coordenadas geográficas: Partiendo de la base de que la superficie de la tierra es una esfera se definen los meridianos, planos que cortan a la tierra pasando por su eje de rotación y los paralelos, planos que cortan a la tierra perpendicularmente a dicho eje. Las coordenadas geográficas vienen expresadas por dos ángulos, latitud y longitud. El origen de las latitudes está en el ecuador y puede ser norte o sur. El origen de las longitudes está en el meridiano de Greenwich, que pasa cerca de Valencia, y puede ser este u oeste. Las coordenadas de un punto en este sistema resultan de la intersección del meridiano y el paralelo que pasan por ese punto.

Coordenadas UTM: Se basan en dividir la superficie de la tierra en 60 husos como si fueran los gajos de una naranja y dentro de cada huso representar cada punto por coordenadas cartesianas, que son respectivamente las distancias a sendos ejes, uno vertical en dirección norte sur y otro horizontal paralelo al ecuador. Para que las coordenadas sean siempre positivas los ejes se sitúan
convencionalmente muy alejados a la izquierda y hacia abajo.

Así por ejemplo las coordenadas UTM de mi casa son: X=726.983m;Y=4.373.996m; Huso 30; Franja S
Y las coordenadas geográficas: 39º 29.103´N ; 0º 21.651´W
Principios básicos:
Orientación con niebla:
Cuando nos envuelve la niebla perdemos cualquier referencia. Entonces no queda más remedio que avanzar en un rumbo concreto, consultando la brújula con frecuencia. Según avanzamos iremos memorizando el relieve para interpretarlo en el plano.
Marcha nocturna:
Para moverse por la noche es imprescindible la linterna frontal. Si hay luna se puede ver el relieve, lo cual permite una mínima orientación.
Tanto con niebla como por la noche es imprescindible que todos los componentes del grupo avancen juntos.
ESCALADA EN ALTA MONTAÑA
En la alta montaña encontramos numerosos objetivos que para alcanzarlos es necesario subir escalando. Cuando existe riesgo de caída se hace imprescindible el uso de la cuerda. Podemos emplearla para progresar o para descender.
La cordada. Una cordada consiste en dos o tres escaladores unidos por una cuerda.
Progresión. Para ascender con seguridad es necesario avanzara a largos. Primero sube uno de los escaladores asegurado por el compañero hasta que la cuerda se acaba. A continuación coloca uno o varios seguros y comunica al compañero o compañeros que pueden iniciar la escalada hasta reunirse con él. Esta rutina debe repetirse mientras la dificultad se mantenga.
Seguros intermedios. En función de la dificultad el primero de la cordada deberá ir colocando anclajes en la roca que le paren en una eventual caída. El segundo de la cordada irá retirando dichos anclajes a medida que avanza.
Descenso en rapel. Cuando la dificultad nos impide descender en condiciones de seguridad es necesario montar un rapel. Consiste en colocar un buen anclaje en la roca y pasar la cuerda justo hasta la mitad. A continuación los escaladores bajan de uno en uno deslizándose por la doble cuerda utilizando para ello un sistema de freno que permita un descenso controlado. Si se dispone de dos cuerdas se anudan por un extremo con lo que el rapel se alarga el doble, reduciendo el número de éstos. Finalmente se recupera la cuerda tirando de uno de los extremos.
Material básico
Existen numerosos nudos que permiten sacarle partido a la cuerda y que además resultan imprescindibles para nuestra seguridad.
En la escalada en alta montaña no están permitidos los errores. Cada nudo tiene una misión concreta y no admite fallos en su ejecución. Por este motivo lo aconsejable es conocer los nudos imprescindibles y la aplicación que deberemos dar a cada uno y no prestar atención a aquellos que se saben decenas de nudos, pero que luego no los usan porque no son necesarios.
La única manera de aprender bien los nudos es con la práctica.
A continuación veremos unas fotografías de los diferentes nudos y trataremos de hacerlos con nuestras propias manos.
Graduación de las dificultades en la escalada clásica.
GRADO II: poco difícil
GRADO III: algo difícil
GRADO IV: difícil
GRADO V: muy difícil
GRADO VI: extremadamente difícil
Al final de la década de los años 70, algunos escaladores más acrobáticos comenzaron a forzar las dificultades en roca a base de un entrenamiento específico y la utilización de tres novedades que revolucionarían la escalada, a saber:
Total seguridad colocando previamente los anclajes descolgándose desde arriba.
Utilización de los “pies de gato”
Utilización de magnesio para eliminar el sudor de las manos.
Para esta nueva disciplina se imponía una nueva escala de dificultades que comienza en el 6, equivalente al VI en clásica, y que actualmente está en el 9. Cada número tiene tres escalones designados por las letras a, b y c.
ALTA MONTAÑA INVERNAL (NIEVE Y HIELO)
Cuando la alta montaña se encuentra cubierta por la nieve y el hielo nos enfrentamos a un terreno totalmente cambiado: en primer lugar, tendremos dificultades para desplazarnos, ya que la nieve, en general, no soportará nuestro peso, hundiéndonos continuamente, lo cual ralentizará nuestra marcha y nos obligará a realizar un gran esfuerzo. En segundo lugar la aparición del hielo nos obligará a extremar las precauciones y a utilizar los medios y la técnica adecuados. Por otro lado, en caso de niebla o mal tiempo, puede ser muy complicado orientarse. Por tanto, solamente nos aventuraremos en la alta montaña invernal si estamos seguros de que dominamos la técnica necesaria, llevamos el equipo adecuado y nos encontramos en buena forma
física
Material específico para la montaña invernal:
Raquetas. Aumentan la superficie de la pisada evitando que nos hundamos en la nieve. Son fáciles de manejar pero funcionan mal en la media ladera.
Esquís de travesía. Al igual que las raquetas evitan que nos hundamos, pero requieren saber esquiar bien para afrontar los descensos con garantías.
Piolet. Junto con los crampones constituyen la herramienta imprescindible para la escalada en hielo. Es lo más parecido a un pico de cavar y dispone del pico, la pala y el regatón.
Martillo piolet. Variante del anterior en el que la pala se ha convertido en una maza.
Crampones. Suela de pinchos que se acopla a la bota para avanzar por el hielo.
Tornillos para el hielo. Introducidos a rosca en el hielo detienen la caída del escalador.
A continuación veremos unas imágenes que nos muestran las técnicas básicas para la progresión en las pendientes de hielo y de nieve. No olvidemos que sólo con la práctica podremos dominar la técnica que nos permita desenvolvernos con seguridad.
VIVAC EN ALTA MONTAÑA
Entendemos por vivac a pernoctar a la intemperie sin otra protección que la del saco de dormir. Pueden darse dos casos, que lo hayamos previsto o que se nos presente la noche y nos veamos obligados a pasarla con lo puesto.
Material básico para un vivac en alta montaña:
Contenidos preparados por: Rafa Vidaurre, adaptado al formato web por: Ana Vidaurre
17 noviembre 2007 Escrito por Rafa · Etiquetas: Articulos | 7 comentarios »
Estas son las fotografías correspondientes a la modalidad Bicicleta de montaña. Están ordenadas en función del número de votos que han obtenido
“Se nos hace de noche” de Kike
“ Gotas en el aire” de Kike
“Sombras y estepas” de Kike
“Chopos y ciclistas en fila india” de Kike
“Sin lema” de Juan A. Tomás
“Aventureros en busca de acción” de Nacho
“El reflejo” de Kike
“El colorado de Teruel ” de Lucho
“Primavera incipiente” de Ana
“El pequeño lago“ de Dolores
“Anochece” de Kike
“Atardecer en Formentera” de Dolores
“Sabina gigante“ de Ana
” Sin lema” de Juan A. Tomás
“Javalambre 2006“ de José Ramón
26 junio 2007 Escrito por Ana · Etiquetas: Articulos | No hay comentarios »
A continuación podéis ver las fotos presentadas al concurso de Fotografía de 2006 en la modalidad de montaña. El primer premio es compartido ya que dos fotografías obtuvieron el mismo número de votos. El resto de fotografías están ordenadas según el número de votos:
“Naturaleza en estado puro” de Rafa Vidaurre
“Sin lema” de Juan A. Tomás
“sin lema” de Juan A. Tomás
“sin lema” de Juan A. Tomás
“sin lema” de Juan A. Tomás
“4807″ de Kike
“Abismos” de Rafa Vidaurre
“Haya desnuda” de Ana Vidaurre
“sin lema” de Juan A. Tomás
“Colores” de Juan A. Tomás
“El descanso” de Dolores
“Salon” de Juan A. Tomás
“Bosque de hayas verde que te quiero verde” de Lucho
“Esfuerzo” de Dolores
“Sin lema” de Juan A. Tomás
“Sin lema” de Juan A. Tomás
12 junio 2007 Escrito por Ana · Etiquetas: Articulos | 7 comentarios »
Oziexplorer
Este tutorial no pretende ser exhaustivo, más bien al contrario. La intención es que sirva de breve guía para iniciarse y, a partir de ahí, que cada cual llegue hasta donde el interés le lleve.
Se trata de un programa que nos permite trabajar con los archivos que generamos con el GPS: tracks, waypoints y rutas, aunque yo me voy a centrar en el manejo de tracks. Hay una versión libre, pero no contiene todas las opciones.
El programa combina un mapa que debe estar calibrado con los datos del GPS.
Los mapas se pueden calibrar con el programa. Para ello necesitaremos un archivo con la imagen del mapa (obtenida con un scaner, por ejemplo), y conocer las coordenadas de algunos puntos del mapa (mínimo 2, mejor 3 ó 4).
Nosotros disponemos de los mapas de la Comunidad Valenciana en escala 1:10.000 calibrados. Las editoriales, como por ejemplo Alpina, venden ya los mapas digitales calibrados.
Para la mayor parte de aplicaciones empezaremos cargando el Mapa en blanco (autoescala)
Como se ve en la figura, el mapa en blanco consiste en una cuadrícula con coordenadas. Cuando movemos el ratón sobre el mapa el programa nos muestra las coordenadas del puntero, tanto en coordenadas UTM com en grados.
Sobre este mapa podemos Cargar el archivo de track. Los archivos de track de Oziexplorer tienen la extensión plt (para más detalles ver el tutorial sobre GPS):
Seleccionar el archivo que queremos cargar (uno o varios). Este archivo puede proceder de una ruta que hemos hecho y grabado con el GPS, o de Internet. Cada vez es más frecuente que los particulares, o bien, los clubes como el nuestro, incluyan los tracks de sus rutas en la página web. Los buscadores de internet nos permiten encontrar tracks para oziexplorer, casi de cualquier sitio.

En la figura podéis ver el aspecto del track en la pantalla de OxiExplorer. Se puede cambiar la escala (con la lupa que aparece en el centro de la barra de menús). Para mover la posición del track, presionamos con el botón izquierdo del ratón en cualquier punto de la pantalla y, sin dejar de presionar, desplazamos el ratón.
Para llamar al mapa en el que está la ruta tenemos 2 opciones:
Buscar mapa, opción A: Hacemos doble click en un punto del track (ese punto ocupará la posición central de la página) y presionamos en el punto amarillo que aparece arriba a la derecha.

Buscar mapa, opción B: abrimos la ventana de control de tracks.
Una vez seleccionado el track, le pedimos que muestre la lista de puntos del track:
Seleccionamos un punto del track y le pedimos buscar mapas que contienen el punto de track seleccionado.

Elegimos el mapa con el que queremos trabajar y lo abrimos.
Esta segunda opción tiene la ventaja de que nos deja abierta la ventana de control de tracks que probablemente usaremos más tarde, ya que contiene muchas opciones interesantes: Propiedades del track (color y grosor de la línea, insertar nuevos puntos de track, etc).
Una vez tenemos la ruta sobre el mapa podemos ampliar o reducir la escala, movernos sobre el mapa o cambiar a los mapas contiguos mediante las flechas verdes que aparecen a la derecha de la barra de menús.
Las ventanas auxiliares se pueden cerrar y abrir cuando convenga.
Para manejar la vista de detalle y la global al mismo tiempo es muy útil el mapa en miniatura.
Para obtener el perfil de la ruta:
En al ventana de control de track, seleccionamos el track y desplegamos la ventana en la que nos ofrece “más opciones...”
Podemos guardar la imagen del mapa con nuestro track en un fichero con la extensión bmp. Si queremos tener el perfil de la ruta como un fichero de imagen aparte deberemos presionar la tecla PrtSc (imprimir pantalla) que guarda en memoria todo lo que vemos en la pantalla en ese momento como un fichero de imagen. A continuación abrimos un programa de edición de imágenes como Paint, Adobe Photoshop, etc y pegamos la imagen. Estos prgramas nos permiten retocar la imagen y guardarla en el formato que deseemos: jpg, bmp,…
5 junio 2007 Escrito por Ana · Etiquetas: Articulos | 4 comentarios »
Desarrollado por los Estados Unidos con fines militares. En 1995 empieza a usarse con fines civiles.
Para un futuro próximo se esta desarrollando por parte de Europa el proyecto Galileo, formado por 30 satélites que mejorarán apreciablemente la precisión.
Hay multitud de aplicaciones del sistema; auxiliar imprescindible en la navegación, cada día más frecuente en la conducción por carretera, evita perderse cuando se va a cazar o a recoger setas, auxiliar en la seguridad.. Para cada una existe una gama de modelos en el mercado y la forma de utilizarlos también difiere.
En nuestro caso nos interesaba que tuviera altímetro y no era necesario que se le pudieran cargar mapas, ya que hoy sólo están disponibles los de carretera.
Presionando power encendemos o apagamos el GPS.
Con la tecla página pasamos de una pantalla a otra. Tenemos 4 pantallas:
La tecla enter nos permite aceptar la selección.
Con las teclas arriba y abajo nos movemos en los submenús
Utiliza dos pilas AA y el cable de conexión con el ordenador va al puerto serie.

Nos presenta varias opciones:

Cada una de estas opciones nos lleva a un submenú.
Una vez que encendemos el GPS, sin necesidad de dar ninguna instrucción, comienza a grabar coordenadas de puntos que constituirán un track. Nuestro GPS puede acumular en lo que se llama track activo hasta 3000 puntos. Si se sobrepasa este valor va borrando los primeros para grabar encima. Por otra parte, tiene memoria para almacenar 10 tracks, aunque estos constan de un máximo de 500 puntos.
La escala del mapa de alturas, así como otras opciones se pueden cambiar a través de otro submenú al que accedemos presionando enter.
Nos muestra la altura en la posición en que estamos, la evolución de la altura, y otros datos que se seleccionan con las teclas arriba y abajo. Estos datos son: altura máxima, altura mínima, desnivel ascendido y descendido….
La escala del mapa de alturas, así como otras opciones se pueden cambiar a través de otro submenú al que accedemos presionando enter.
Además de la brújula nos presenta información como la velocidad, la distancia recorrida, las coordenadas del punto, la distancia y dirección al destino,..
Las distintas opciones se seleccionan con las teclas arriba y abajo.

Nos presenta el camino (track) que estamos siguiendo y, con un trazo más grueso el que hemos cargado para seguir, o bien, el que nos conduce a nuestro destino (waypoint). Si queremos añadir un waypoint en una posición específica hemos de presionar enter.

Una vez hemos finalizado la ruta tendremos el track activo correspondiente y los waypoints que hayamos grabado.
Para guardar el track vamos a la pantalla menú, seleccionamos track y elegimos guardar con la opción log entero. Nos guarda una versión resumida de nuestro track, no superando nunca los 500 puntos. Los ficheros tienen la extensión *.plt y se pueden abrir y editar con cualquier editor de texto, ya que están escritos con código ASCII. A continuación puedes ver dos ejemplos de archivos de track.

24 septiembre 2006 Escrito por Ana · Etiquetas: Articulos | 28 comentarios »
Cervinia, 15 de julio de 2006.
Después de una noche horrible tirados en un área de servicio de la autopista y acosados por innumerables mosquitos, a primera hora de la mañana llegamos a Cervinia.
El tiempo es bueno y la previsión para los próximos días también lo es, así que sin dudarlo decidimos tirar para arriba con intención de escalar mañana la cara norte del Breithorn, de 4165 metros de altitud. La ruta elegida es la arista del triftji de 900 metros de desnivel. La decepción llega cuando llamamos para reservar y los dos refugios que hay están completos. Implorando nos dan plaza en el refugio “Guía del Cervino” pero nos dicen que tendremos que dormir sobre las mesas del comedor. Aceptamos y para arriba.
Podíamos haber cogido el teleférico del Plateau Rosa, donde esquía la gente en pleno verano, pero decidimos que es mejor curtirse de cara al Cervino. Yo arrastro una infección vírica en el estomago y la subida, de 1500 m de desnivel, se transforma en un suplicio debido a los continuos retorcijones de vientre e intentos de expulsión que se limitan a frecuentes deposiciones descompuestas y exiguas.
A las siete de la tarde nos sirven una cena horrible, impropia de un refugio, y a eso de las 9 nos acostamos con el despertador puesto para las 4.
Yo me temía mogollón de gente en la norte, pero veo que sólo nos hemos levantado nosotros, un guía con su clienta, que van como nosotros a la norte, y cuatro italianos que van a la normal. El resto del refugio duerme porque para hacer la normal no es necesario madrugar tanto.
Astutos, dejamos que el guía y su clienta salgan delante en la oscuridad de la noche, sin acercarnos excesivamente para que el guía no se mosquee. El refugio está a 3450 m de altitud y para entrar en la norte hay que bajar por un agrietado glaciar hasta la cota 3000 y luego remontar hasta la cota 3250, donde comienza la escalada de la arista.
Al principio de la vía vamos pisando los talones a la clienta, pero se ve que el guía no está de acuerdo y acelera para dejarnos lo más atrás posible. Estos comienzos son por rocas fáciles, con algún tramo de nieve, que vamos resolviendo sin complicaciones, hasta llegar al Triftji Plateau, zona plana, a partir de la cual la pendiente aumenta considerablemente. Vemos que el guía avanza por terreno mixto de roca y hielo y, lógicamente seguimos sus pasos. El hielo se presenta muy duro y pronto perdemos las huellas y si miramos hacia arriba tampoco los vemos, por lo que a partir de ahora tendremos que decidir nosotros el itinerario en este caos de roca y nieve en el que nos hallamos. Nos movemos en una pendiente de 50 a 60 grados, pero los tornillos de hielo y los empotradores entran bien, por lo que nos sentimos seguros. Por fin, a eso de las 4,30 de la tarde alcanzamos la cumbre. Fotos, un poco de comida y rápidamente para abajo que no queremos que se nos haga de noche bajando hacia Cervinia. A las 9,45 de la noche entramos en las primeras calles del pueblo reventados. Buscamos desesperados algún sitio donde nos den algo de cenar, pero a estas horas los restaurantes están cerrando y en los bares no dan comidas. Cuando ya nos habíamos resignado a acostarnos y esperar al desayuno, una pizzería se apiada de nosotros y acepta darnos de cenar. Pizza y cerveza abundante restituyen algo nuestros agotados cuerpos.
Ahí van unas fotos.
Vista general de la cara norte del Breithorn
Inicio de la via
En la cara norte
La segunda mitad de la pared
Uno de los tramos más pendientes.
La cumbre.
Cervinia, 18 de julio de 2006.
Ayer fue un día de descanso para recuperarnos de la paliza que nos habíamos pegado en el Breithorn. También necesitábamos hidratarnos y nutrirnos bien para afrontar la subida al Cervino con garantías.
El día amanece despejado y la previsión para los próximos días es buena, tan solo hay un ligero riesgo de tormentas a ultima hora de la tarde. Por lo tanto lo más conveniente es iniciar hoy mismo la ascensión.
El Cervino, Materhorn para los suizos, es el pico por excelencia, el sueño de cualquier alpinista que se precie: Es alto, 4478 m, e inaccesible si no se conoce la técnica de la escalda. Hasta su puntiaguda cumbre llegan cuatro aristas. La más fácil es la Hornli, en la vertiente suiza de la montaña. La siguiente en dificultad es la arista Leone, en la vertiente italiana. Nuestro plan es subir por la Leone y bajar por la Hornli, completando así una interesante travesía en esta imponente pirámide.
A las 8 de la mañana salimos hacia el refugio Carrel, situado a 3835 m de altitud en la arista Leone. La senda pasa por el refugio Duque de los Abruzos y la “Cruz de Carrel”, que conmemora el lugar donde murió este excelente alpinista, primero en ascender al Cervino por la arista italiana, que nos disponemos a escalar. A partir de aquí comienzan las dificultades. Vamos siguiendo los escasos hitos de piedra que marcan la ruta y en un punto nos despistamos tomando un corredor bastante descompuesto que nos obliga a extremar las precauciones. Terminado el corredor el refugio ya está cerca, al que llegamos tras escalar varios tramos verticales ayudados por cuerdas fijas en los pasos más difíciles. Son las cinco de la tarde. El refugio dispone de 40 plazas y aunque no está guardado es bastante acogedor. Somos un total de 14 alpinistas que mañana intentaremos la ascensión.
19 de julio de 2006
A las cuatro de la mañana nos levantamos y cuando salimos a comprobar el panorama vemos que han caído 5 cm de nieve para hacer mas “interesante” la escalada. Esta circunstancia hace que solamente cinco de los 14 escaladores nos atrevamos a afrontar la ascensión en estas condiciones: una pareja de suiza, un italiano que va en solitario y nosotros.
A eso de las 5 y cuarto iniciamos la escalada con la linterna frontal, pero pronto no será necesaria porque el día está aclarando rápidamente. Hace frío y los agarres están tapados por la nieve. Los pasos más complicados están equipados con cuerdas fijas que hacen más segura la ascensión. También encontramos algún punto de anclaje que, además de darnos seguridad, nos confirma que estamos en la ruta correcta. Por delante de nosotros van el italiano y la pareja de suizos. Pronto damos alcance a estos últimos, a los que pasamos, al comprobar que van lentos y que no se orientan demasiado bien. Ellos por su parte se nos pegan “a rueda”, lo cual no nos molesta en absoluto. Así las cosas vamos avanzando más lentos de lo que nos gustaría, pero en las condiciones en que está la arista hemos de prestar mucha atención porque la nieve oculta el relieve y, lo que es peor, el verglás (fina capa de hielo que recubre la roca). Cuando estamos cerca de la cumbre la niebla nos envuelve a ratos y le da a la montaña un aspecto fantasmagórico y sobrecogedor, pero no apreciamos la temida electricidad estática precursora de los rayos. El cansancio, y sobretodo la sed, van mermando nuestra resistencia. También la altitud se aprecia, ya que jadeamos continuamente. Hace un rato que el italiano que va en solitario se ha cruzado con nosotros en su descenso por esta misma arista. A los suizos ya no los vemos pero oímos sus voces a lo lejos. Intuimos la cercanía de la cumbre, la cual alcanzamos casi sin darnos cuenta a las cuatro de la tarde. Estamos solos y la emoción nos embarga, pero somos conscientes de que debemos iniciar el descenso inmediatamente si no queremos que la noche nos alcance antes de llegar a la cabaña Solvai, situada en la arista Hornli. La cumbre del cervino son en realidad dos cumbres separadas por una brecha en la que hay una cruz de hierro. Nosotros hemos llegado por la italiana y salimos por la suiza que es ligeramente más alta.
Al iniciar el descenso, aunque no es muy difícil, no puedo evitar avanzar con un cierto temor al recordar que fue aquí, en esta áspera pendiente, donde perdieron la vida cuatro de los seis alpinistas que conquistaron por primera vez esta prestigiosa cumbre en el año 1865. Debían estar muy cansados, iban los cuatro encordados, resbaló uno de ellos y arrastró a sus compañeros, precipitándose 1000 metros por la cara norte. También somos testigos de un rescate con helicóptero de dos escaladores que al parecer han caído unos 300 m por debajo de la cumbre. Rapelando los tramos más empinados y destrepando el resto vamos bajando lentamente, mientras el crepúsculo llega y la noche amenazante se nos quiere echar encima. Es con estos últimos rayos del sol cuando tengo el privilegio de presenciar el fenómeno atmosférico denominado “efecto de Broken”, consistente en que tu sombra y la de la arista en la que te encuentras se proyecta sobre la niebla, a la vez que un pequeño círculo con los colores del arco iris rodea tu figura. Quise fotografiarlo, pero la imagen se desvaneció inmediatamente. En mi recuerdo quedará para siempre este instante mágico. No vemos el refugio y ya estamos resignados a hacer un vivac, cuando de repente, casi de noche, nos tropezamos con la puerta. Estamos salvados, pasaremos una noche más que confortable a 4000 metros. A los suizos hace rato que les hemos visto iniciando el descenso. No consiguieron llegar al refugio.
20 de julio de 2006
A las 5 de la madrugada reiniciamos el descenso. Pronto empezamos a cruzarnos con las numerosas cordadas que suben por la ruta normal, muchas de ellas con guía, y a eso de las 11 llegamos al refugio Hornli, situado en la base de la arista, a 3260 m. Cerveza y agua abundante permiten recuperarnos un poco. Pero aún no hemos terminado, estamos en Suiza y tenemos que llegar hoy a Cervinia, así que pronto nos ponemos en marcha. Debemos subir a un collado a 3500 m realizando una expuesta travesía sobre hielo y bajar luego unas fuertes pendientes sobre terreno suelto hasta alcanzar la senda que nos lleva a Cervinia a donde llegamos destrozados a las seis de la tarde.
P.D.: Mi compañero de cordada en estas dos ascensiones ha sido mi amigo Paco Ribes, a quien conozco desde mis inicios en este deporte y con quien he compartido otras aventuras anteriormente. Desde aquí mi agradecimiento por haber atendido mi llamada cuando le propuse escalar esta montaña.
Ahí van unas imágenes:
El Cervino visto desde Cervinia
Llegando al refugio Carrel
Iniciando la ascensión el día 19, el refugio Carrel al fondo
Los primeros largos resultaron muy duros por el frio
La escalada era bastante expuesta
La nieve cubria la roca y hacía dificil la ascensión
Más de lo mismo
A mitad de la arista comenzó a darnos el sol y entramos en calor
Algunos tramos eran verticales y difíciles por el hielo que recubria las rocas
La pared no da tregua
En los tramos finales la niebla nos envolvía a ratos, introduciendo un factor de incertidumbre a nuestra progresión
El aspecto de la parte final era sobrecogedor
Paco Ribes en la cumbre italiana
Rafa Vidaurre en la brecha, junto a la cruz del Cervino. La cumbre suiza detrás
Destrepando la arista Hornli
El tercer día las dificultades eran menores, pero estábamos muy cansados
10 septiembre 2006 Escrito por Rafa · Etiquetas: Articulos | 2 comentarios »
A continuación presentamos un resumen de las fotografías presentadas al Primer Concurso de Fotografía del Club Turyciclo del año 2005. Se acordaron dos modalidades: montaña y bicicleta.
Se presentaron 51 fotografías. Su calidad era alta, sobretodo para nosotros, porque tenían el valor añadido de recordarnos momentos estupendos.
Las fotografías se exponen por orden de votos obtenidos.
“Amanecer” de Rafa Vidaurre.

“Sin lema” de José Ramón Labrador.

“Sin lema” de Paco Saiz.

“Atardecer” de Juan A. Tomás.

“Sin lema” de José Ramón Labrador.

“Canadá o Bronchales?” de Nacho Pelucas.

“Exhausto” de Juan A. Tomás.

“En busca de la ruta perdida” de Juan A. Tomás.

“A ver como subo esta piedra” de Ana Vidaurre.

“Sin lema” de David.

El segundo concurso ya está en marcha. Podéis entregar vuestras fotos en el club para que sean expuestas en el tablón.
9 abril 2006 Escrito por Ana · Etiquetas: Articulos | No hay comentarios »